Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

1 ABRIL 2026

LA DULZURA DE UN ROSTRO DESFIGURADO

MIÉRCOLES SANTO

TEXTOS: Is 50,4-9; Sal 68; Mt 26,14-25

La gente le volvía el rostro

Ante quien se vuelve el rostro. El profeta Isaías nos describe en varios poemas un cántico al Siervo de Yhavé. El Siervo de Yhavé, es uno de los nombres con los que es conocido aquel que es presentado por el mismo profeta como «la luz de las naciones, la esperanza de los pueblos, el rey de reyes, el Señor de los señores, el Mesías ansiado y el Salvador del mundo». 

Son cánticos llenos de poesía. Pero no todo es poesía lírica. En el cántico del profeta hay un dramatismo intenso, propio del momento de la cruz. Estos poemas, son un anuncio de la Pasión del Señor; y la figura del Siervo de Yhavé es una prefiguración del Mesías y Señor Jesucristo. Lo que se dice del Siervo es un adelanto de lo que veremos en la misma vida de Jesús de Nazaret, camino del Calvario, crucificado en el Gólgota.

El cántico que hoy leemos en la Misa es un cántico de confianza en el Señor: el Siervo narra su propia experiencia y nos dice que el sufrimiento, el dolor y muerte incluso, es posible porque: Mi Señor me ayudaba…

Esta relación del Siervo con su Señor, es un símbolo de la íntima relación de Jesús con su Padre Dios. Todo es posible soportarlo porque Jesús se sabe en las manos de su Padre; él le conforta y le apoya, él le sostiene en el camino de la cruz, él alivia el dolor de los clavos y la herida de la lanza; él le sostiene la cabeza que expira… él recoge su último suspiro… en él, se abandona: ¡todo está consumado!

Canta el profeta que el Siervo de Yhavé, ofrece la espalda para que le golpeen, la mejilla para que le peguen, el rostro para ser mirado con desprecio… Precisa el profeta que quedó tan desfigurado que al pasar la gente volvía el rosto, no soportaban el mirarle a la cara.

Al dolor síquico de la traición de Judas, que narra el evangelio de hoy, se une ahora el dolor físico de la herida y la llaga, de los latigazos y los clavos… Tan desfigurado queda que no se soporta el mirarle.

El Salmo 68 que hoy recitamos en la Misa, es un canto anticipado del profundo abatimiento de Jesús en los momentos de la Pasión y, a la vez, se convierte en una oración de súplica en los días anteriores a la Cruz: Señor, que tu bondad me escuche en el día de tu favor. Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro; soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre… La afrenta me destroza el corazón y desfallezco. Espero compasión y no la hay; consoladores, y no los encuentro. En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre. Pero la mano y la mirada de Padre, le harán soportar el dolor del alma, y todo el sufrimiento de su cuerpo. Así lo expresa el profeta: Tengo cerca a mi abogado, ¿quién pleiteará contra mí? Mirad, mi Señor me ayuda…

Atrevámonos a mirar cara a cara el rostro desfigurado de Jesús y recrearnos en su dulzura: ello, engrandecerá nuestro agradecimiento por lo que ha hecho por cada uno de nosotros: ¡Miremos a Jesús cara a cara! Brotará el amor.

Jesús sintió la soledad de la traición, pero su muerte por amor rompió todas las soledades. ¿Miro a Jesús y me siento acompañado? ¿Puedo yo romper alguna soledad?  

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Un tesoro bien escondido

UN TESORO DE SABIDURÍA

XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
26 JULIO 2026
El rey Salomón hace una súplica sorprendente a Dios.  Ante la oferta de Dios: Pídeme lo que quieras y te lo daré, responde con palabras admirables: Tú has hecho rey a su siervo... concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal... Continua el relato del libro de los Reyes: agradó al Señor esta súplica... y le respondió: Por haberme pedido esto y no y no una vida...
Leer más
Semilla… y cizaña, siempre van juntas

¡NO METAS CIZAÑA!

XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
19 JULIO 2026
El Maestro sigue con la pedagogía de las parábolas. Hoy nos dice: El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró la buena semilla en el campo... pero al segar se encontró cizaña. Esta parábola está arrancada a la vida diaria de un pueblo agrícola como era el pueblo de Jesús. Aún resuenan en nuestros oídos los ecos de la parábola del domingo pasado: la parábola del sembrador. Todos conocemos al sembrador y sabemos que la semilla...
Leer más
Según la tierra… así el fruto

Según la tierra… así el fruto

XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
12 JULIO 2026
La parábola del sembrador la podemos imaginar cerrando los ojos. Los recuerdos de la catequesis infantil nos prestan las imágenes: un sembrador, la semilla y las diversas tierras donde ella cae: camino, piedras, zarzas, tierra buena. Y podemos dar nombre a cada imagen. El sembrador, es Jesucristo el Señor; la semilla, la Palabra, el mensaje del evangelio; y la tierra en la que cae la semilla, soy yo. Pero aquí la imagen se abre en un abanico de posibilidades: yo...
Leer más
La mansedumbre, la virtud de los fuertes

HABLEMOS DE VIRTUDES

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
5 JULIO 202
Mansedumbre y humildad son dos virtudes en desuso. La primera lectura, del libro de Zacarías, profetiza cómo será la entrada triunfal del Mesías en Jerusalén: relata que será como un rey, justo y triunfador, pobre y montado en una borriquilla... Así lo veremos, siglos después en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén el primer domingo de Ramos. Jesús montado en la borriquilla es una estampa de mansedumbre: no hay caballos guerreros, y las lanzas y espadas son simples palmas...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es