Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

1 FEBRERO 2026

BIENVENTURADOS… ¡LOS POBRES!

IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS: So 2,3; 3,12-13; Sal 135; 1Cor 1,26-31; Mt 5,1-12a.

BIENVENTURADOS… ¡LOS POBRES!

 En el evangelio hay paradojas que llaman la atención.  “Bienaventurados los pobres…” exclama Jesús, mirando a una multitud que le aclama. Ciertamente es esta una proclama lejos de cualquier pretensión política: en una campaña electoral, un programa que comience con estas palabras tendría poco futuro.

Cuando todos deseamos tener más, viene Jesús y nos dice: «¡bienaventurado quien tiene menos!» Es la lógica del evangelio, que choca casi siempre con la lógica del mundo.

Pero hay más. Todos sabemos que esta bienaventuranza se completa con otras siete. También se dice, bienaventurados los pacíficos, los que lloran, los que pasan hambre, los que sufren persecución por el Reino… Son ocho recomendaciones para ser feliz. Pero tienen su truco. Toda buena receta siempre tiene un ingrediente escondido.

Será bienaventurado, quien viviendo una de estas situaciones, las vive por el Reino de los cielos. No es que Jesús justifique el hambre, la pobreza, el sufrimiento o la persecución. Lo que Jesús propone como programa es poner el ser y la vida, el todo de cada uno, en otros valores: en aquellos que no se pueden comprar. Y aceptar, también, la vida en su dimensión menos grata, porque no es el goce la única meta del ser humano, sino saber también estar alegres en la adversidad.

Las Bienaventuranzas se denominan «Carta Magna de la Iglesia». Ellas son la presentación y el banderín de enganche de un estilo de vida, de una manera de vivir y comportarse como el de Jesús.

Quizás las entendamos mejor si, desde el lado negativo, analizamos aquello que denuncian: no será feliz quien pone su afán en el dinero; no será feliz quien coloca su interés en los sentidos desnudos de humanidad; no será feliz quien ha perdido las entrañas de la conmiseración y no llora con el que llora; no será feliz quien teniendo mucho no se hace pobre al compartir con el que menos tiene.

Las bienaventuranzas, en el sermón de la montaña, son como un trueno que rompe la normalidad. Como hoy nos rompe la normalidad, en pleno siglo de la abundancia, el dolor, el hambre, la guerra, la xenofobia.

Esta realidad nos dice que simplemente somos humanos. Pero lo que Jesús propone en las bienaventuranzas es que nos parezcamos a Dios, que tengamos entrañas divinas, que descubramos en el día a día a aquel que nos necesita. Y sobre todo que descubramos que ser cristiano es responder a la gracia de Dios con un estilo de vida, marcado por el espíritu de las bienaventuranzas.

En realidad, Jesús nos propone algo muy radical: construir un mundo «contracorriente»: No es fácil, pero es hermoso… y la belleza, salvará el mundo.

Las Bienaventuranzas es página de oro del Evangelio. A veces, las vemos como una utopía. ¿Soy consciente de que vivirlas me asemeja a Dios y me hace feliz?

Alfonso Crespo Hidalgo


¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Un tesoro bien escondido

UN TESORO DE SABIDURÍA

XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
26 JULIO 2026
El rey Salomón hace una súplica sorprendente a Dios.  Ante la oferta de Dios: Pídeme lo que quieras y te lo daré, responde con palabras admirables: Tú has hecho rey a su siervo... concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal... Continua el relato del libro de los Reyes: agradó al Señor esta súplica... y le respondió: Por haberme pedido esto y no y no una vida...
Leer más
Semilla… y cizaña, siempre van juntas

¡NO METAS CIZAÑA!

XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
19 JULIO 2026
El Maestro sigue con la pedagogía de las parábolas. Hoy nos dice: El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró la buena semilla en el campo... pero al segar se encontró cizaña. Esta parábola está arrancada a la vida diaria de un pueblo agrícola como era el pueblo de Jesús. Aún resuenan en nuestros oídos los ecos de la parábola del domingo pasado: la parábola del sembrador. Todos conocemos al sembrador y sabemos que la semilla...
Leer más
Según la tierra… así el fruto

Según la tierra… así el fruto

XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
12 JULIO 2026
La parábola del sembrador la podemos imaginar cerrando los ojos. Los recuerdos de la catequesis infantil nos prestan las imágenes: un sembrador, la semilla y las diversas tierras donde ella cae: camino, piedras, zarzas, tierra buena. Y podemos dar nombre a cada imagen. El sembrador, es Jesucristo el Señor; la semilla, la Palabra, el mensaje del evangelio; y la tierra en la que cae la semilla, soy yo. Pero aquí la imagen se abre en un abanico de posibilidades: yo...
Leer más
La mansedumbre, la virtud de los fuertes

HABLEMOS DE VIRTUDES

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
5 JULIO 202
Mansedumbre y humildad son dos virtudes en desuso. La primera lectura, del libro de Zacarías, profetiza cómo será la entrada triunfal del Mesías en Jerusalén: relata que será como un rey, justo y triunfador, pobre y montado en una borriquilla... Así lo veremos, siglos después en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén el primer domingo de Ramos. Jesús montado en la borriquilla es una estampa de mansedumbre: no hay caballos guerreros, y las lanzas y espadas son simples palmas...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es