Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

19 de marzo de 2026

EL NIÑO SE SOLTÓ DE LA MANO

SAN JOSÉ

TEXTOS: 2Sam 7,4.12-14; Sal 88; Rom 4,13.16-18.22; Mt 1,16.18-24

José «un hombre fiel y prudente»

El Niño Dios también hizo travesuras. Vamos a recordar hoy, uno de los episodios más populares de la infancia de Jesús. Es una escena pintoresca del evangelio: Jesús suelta la mano de José y se pierde en el Templo. Es el quinto misterio gozoso del Rosario: «El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo». Contemplemos esta escena. Más a allá de su sencillez, se nos revela un profundo misterio. ¿Qué nos quiere enseñar?

María no vivió una vida fácil: quedó fortalecida en las pruebas de la huida a Egipto, siendo una emigrante más; y la búsqueda de su Hijo perdido en Jerusalén y hallado en el Templo nos muestra un episodio de dolor y de cierta incomprensión por parte de su Hijo: ¿Por qué nos has hecho esto? pregunta María. La respuesta de Jesús es una manifestación: ¿No sabías que tengo que ocuparme de las cosas de mi Padre?  

Este episodio es una verdadera «noche oscura» de la vida de María, tan sólo esclarecida con la luz del Espíritu, y una premonición del momento de la cruz, en el que contemplará a su Hijo entregado y traicionado. En esta escena, María salió a buscar a su hijo, y encontró al Hijo de Dios. María, poco a poco, va descubriendo el Misterio de su Hijo: es su hijo, sí, pero es… el Hijo de Dios.

Un testigo mudo de esta escena es el fiel José. Desposado con María, tiene que ir adentrándose en el Misterio profundo de comprender que el hijo de María es el Hijo de Dios. Desde la escena del anuncio de la Encarnación, José acoge el gesto de confianza de Dios, que le encomienda la custodia de su Madre y de su Hijo: ¡sus dos tesoros!

Y José responderá con fidelidad. Desde la discreción de quien se sabe un personaje secundario, vivirá su vida ante el Misterio más grande de la historia: verá nacer al Hijo de Dios, en Belén, le protegerá en la huida a Egipto, le contemplará creciendo en Nazaret y descubrirá en la debilidad de un niño la grandeza del Hijo de Dios.

Y todo junto a su esposa, a quien venera como Madre del Salvador. José, «el hombre fiel y prudente a quien Dios confió la administración de su casa», es ejemplo de esposo fiel, haciendo las veces de padre con el cariño entrañable de quien descubre en la apariencia de un niño la manifestación maravillosa del amor de Dios.

Celebrar la fiesta de san José, nos coloca de nuevo ante la Sagrada Familia: la expresión artística nos muestra a José con el Niño en sus brazos, o acompañando a la Madre y al Hijo, cogiendo su mano adolescente. Y es que José, sabe que su grandeza no brota de sí mismo, sino que es un reflejo de las dos personas a las que dedicó su vida: Jesús y María.

La intimidad de las tres personas es tan grande que la piedad popular, a modo de súplica o suspiro de admiración, ha unido en una exclamación: «¡Jesús, María y José!».

Pienso en tantos padres con hijos adolescentes… y les invito a rezar por ellos con esta tierna jaculatoria, a medias entre la queja y la súplica: «¡Jesús, María y José!».

Vivir en una familia que se quiere, crea el mejor clima para una buena educación. ¿Imito a San José, colaborando en crear un ambiente familiar feliz?

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Discípulos de Jesús o de Tomás

EL IMPERIO DE TOMÁS

II DOMINGO DE PASCUA
12 ABRIL 2026
«Ver para creer», es uno de los slogans de nuestro tiempo: sólo acepto con mi razón lo que tocan mis manos. Pero esto de «ver para creer» es ya una vieja historia. Incluso este dicho está arrancado al Evangelio. Recordémoslo. Jesús ha muerto. Y los discípulos desconcertados se recluyen en un recinto cerrado a cal y canto, como señala el evangelio: por miedo a los judíos. De pronto la tranquilidad de la casa se ve rota por la presencia de...
Leer más
Y resucitó al tercer día…

SÍ, ES COSA DE MUJERES…

DOMINGO DE RESURRECCIÓN
5 ABRIL 2026
Fue, precisamente una mujer, María Magdalena. Aquella de quien nos dice el Evangelio que amó mucho porque se le perdonó mucho. Ansiosa, en la mañana de Pascua, corre al sepulcro. Es la diligencia del amor. El cariño da alas a los pies. Llega y ve el sepulcro vacío. Y vuelve junto a los apóstoles y les anuncia: ¡Se han llevado del sepulcro al Señor! Es cosa de mujeres, dijo alguno. Pero, Pedro y Juan, los íntimos del Maestro salen presurosos...
Leer más
El día más oscuro: cuando falta el amor…

LA NOCHE QUE VENCE AL DÍA…

SÁBADO SANTO
4 ABRIL 2026
«Hay dolencias que no se curan sino con la presencia», nos dice el místico san Juan de la Cruz. Las dolencias de amor, reclaman la presencia de la persona amada. No basta ya sus mensajes o sus cartas... hay momentos que el amor reclama el cruce de miradas. El Sábado Santo es el día de la ausencia: ¡No está el Señor! Y si no está él, ¿a dónde ir... a quien buscar... donde colgar nuestra confianza, con quién intercambiar nuestro...
Leer más
Padre… en tus manos me entrego

ECHARSE EN SUS MANOS

VIERNES SANTO
3 de abril de 2026
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su propio Hijo... para que todos tengan vida. Con este razonamiento, Jesús explicaba a Nicodemo, un discípulo nocturno y clandestino de Jesús, pero con ansías de aprender, el sentido de la muerte del Mesías. No se trata de un asesinato ocasional o de una muerte sin sentido, sino de una muerte que se trasformará en una corriente generosa de vida. Pero Jesús es humano, profundamente humano, y en este momento culminante de...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es