Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

18 ENERO 2026

SABER RETIRARSE A TIEMPO

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS: Is 49,3-6; Sal 39; 1Cor 1,1-3; Jn 1,29-34

¡Éste es el Hijo de Dios!

La talla de un gran hombre se mide, a veces, por «saber retirarse a tiempo». Y la caída en picado de otros tantos ha sido provocada por quererse mantener más allá de su propio cometido. Juan, el profeta que nos preparó el camino para la venida del Señor, cumple su estancia entre nosotros señalándonos al Mesías: Este es el Cordero de Dios, el Mesías, de quien os hablé. El arte ha recogido esta escena y con frecuencia, nos muestra a Juan Bautista señalando con su dedo a Cristo.

Juan, «el mayor nacido de mujer», según Jesús, ha cumplido su cometido. El precursor deja su sitio al único importante, al Señor. Sabe retirarse a tiempo y, una vez cumplida su misión, pasar al anonimato. Es la grandeza de Juan.

El Bautista nos presenta a Jesús en público. Y lo hace con una recomendación de primera clase: Este Jesús, que veis, es el Hijo de Dios, me lo ha dicho el Espíritu Santo, al que he visto bajar sobre él como una paloma. Juan tiene la suficiente humildad para reconocer que todo lo que él ha hecho y predicado es simplemente provisional: Yo bauticé con agua, y el Mesías os bautizará con Espíritu Santo. Juan sólo predicó un Bautismo de penitencia y de perdón de los pecados. Jesús iniciará un nuevo Bautismo en el Espíritu, que nos hará a todos hijos de Dios.

El profeta Isaías nos describe al Mesías como la luz de las naciones, para que la salvación de Dios llegue a todos los hombres hasta el confín de la tierra. El Mesías esperado irrumpe en la historia de la humanidad como un reguero de luz para iluminar a los que andan en tinieblas y llevarlos al camino de la verdad. En el fondo, se trata de encontrar el norte, el buen camino, el sentido creativo de la vida, las ganas de vivir.

La Iglesia recoge el testimonio de los profetas, entre ellos Juan Bautista, y por la predicación y el Bautismo se abre a una acción misionera que consiste en predicar que el Reino de Dios ha llegado ya e invita a todos los hombres a «bautizarse y ser hijos de Dios». Es una invitación a caminar como hijos de la luz, y encontrar el camino adecuado que lleva a la felicidad verdadera, la que no depende de la oferta y la demanda del goce, sino de la permanencia del amor a Dios y a los hermanos. Sólo el amor ofrecido con generosidad genera felicidad.

Es la grandeza de nuestro Bautismo. El Bautismo nos hace hijos de Dios y convierte a los cristianos en familia divina. Para cada cristiano, su Bautismo es la puerta de la salvación, el inicio de su caminar a la luz del Espíritu y como hijo de Dios.

También nosotros como bautizados estamos llamados a dar testimonio de nuestra fe, al estilo del Bautista, y señalar que Jesús de Nazaret, en quien creemos, es el Hijo de Dios, nuestro compañero de viaje y la meta de nuestra peregrinación. Nuestra vida no es un sin sentido sino una peregrinación: Alguien nos espera al final con un amor inmenso de Padre. Juan Bautista nos ha mostrado el camino. Jesús mismo se ofrece como el camino: Yo soy el camino, la verdad y la vida.

Cuando hemos apagado las luces externas de la Navidad, es necesario encender las luces del corazón para seguir viviendo.

No somos vagabundos sin destino. Somos peregrinos con una meta: dejarnos abrazar por el amor de Dios. ¿Me siento acompañado por Dios? ¿Noto su presencia?

Alfonso Crespo Hidalgo


¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Un cántico a la ternura y la exigencia

SARMIENTOS DE BUENA CEPA

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
4 OCTUBRE 2026
A veces, el mensaje se reviste de poesía. Isaías, el profeta que supo trasmitirnos la fortaleza de un Dios Creador junto a la ternura de un Dios Padre, nos deja en la lectura de hoy una de las páginas más entrañables y exigentes del Antiguo Testamento. Usando una metáfora bellísima, Isaías nos explica las relaciones entre Dios y su pueblo, comparando a Dios con un viñador y a nosotros con su viña. El profeta hace de narrador de esta historia...
Leer más
Y Jesús provocó un escándalo…

Y Jesús provocó un escándalo…

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario
27 SEPTIEMBRE 2026
Jesús, el Maestro, usa una pedagogía provocadora. No se andaba por las ramas a la hora de cumplir su misión: no escatima esfuerzos y no le importa quedar bien, buscando el aplauso fácil. Incluso, a veces, sus palabras provocan el escándalo. Jesús casi escandaliza cuando lanza a sus atónitos interlocutores la siguiente andanada: Los pecadores y las prostitutas os llevan delantera en el camino del Reino. ¡Qué provocación! pensarían entonces… pensamos nosotros, ahora. El Maestro se dirigía a gente buena,...
Leer más
Cuando se rompe la lógica

CUANDO SE ROMPE LA LÓGICA

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
20 SEPTIEMBRE 2026
Cuando se rompe la lógica se desmoronan nuestros planes. ¡Es lógico! ¡Es normal! ¡Es lo que hay que hacer! solemos exclamar con énfasis, cuando las cosas «suceden como tiene que ser». Pero a veces, irrumpe en nuestra vida alguien que rompe la lógica, desbarata los planes y pone las cosas patas arriba, pronunciado frases como las siguientes: ama a tu enemigo; a quien te pida dos, dale cuatro; para mí es una ganancia el morir; los últimos serán los primeros....
Leer más
El rencor es la carcoma del alma

EL RENCOR COME POR DENTRO

XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
13 SEPTIEMBRE 2026
Rencor e ira son detestables. El libro del Eclesiástico, que pertenece a los libros de la Sabiduría de Israel, nos deja una rica reflexión sobre una debilidad profundamente humana que se convierte en un pecado grave: el rencor.  Dice la primera lectura: rencor e ira son detestables... el pecador los posee.  Y advierte: Si un humano alimenta el rencor contra otro, ¿cómo puede esperar la salvación del Señor? Y termina aconsejando: Acuérdate de los mandamientos y no guardes rencor a...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es