Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

15 AGOSTO 2026

UNA MUJER CORONADA DE ESTRELLAS

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN

TEXTOS: Ap 11,19-12,1; Sal 44; 1Cor 15,10-26; Lc 1,39-56

El Apocalipsis, un libro cargado de símbolos, nos deja una hermosa descripción de un prodigio: Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida de sol y la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; y está en cinta, y grita dolores de parto… Así nos presenta el último libro de la Biblia la figura de María. Todos sabemos el final de la historia: la mujer, María, dio a luz un hijo, el Hijo de Dios. 

La historia de la Madre de Dios es un relato maravilloso, como todo en esta mujer singular. Ella misma nos explica su papel en la historia en uno de los más hermosos cantos de la Biblia: el Magnificat. La escena es conocida: María, una joven sencilla de Nazaret que está encinta, va a visitar a su prima Isabel, esposa de Zacarías, una mujer entrada en años que espera un hijo.  Las dos mujeres han abierto su corazón a Dios y en ambas se ha realizado el milagro de la maternidad. Dios ha bendecido la grandeza del matrimonio de Isabel y Zacarías con un hijo, ya en la madurez de la ancianidad. En María, Dios ha hecho el milagro portentoso, por obra del Espíritu Santo, de encerrar en las entrañas de una virgen al mismo Hijo de Dios: la grandeza de Dios oculta en la humildad de un vientre humano.

Las dos mujeres se saludan y surgen un diálogo estremecedor, desde el silencio de la contemplación: el hijo de Isabel, el futuro Juan el Bautista, saltando en el vientre de su madre, saluda a aquel que, en el vientre de María, vive el imperativo del tiempo de la naturaleza para después nacer como Salvador del mundo. Y las dos mujeres comienzan una alabanza a Dios por lo realizado en ellas.  ¡Bendita tú entre las mujeres!, exclama Isabel, al contemplar a su prima, la escogida del Señor.

Y María responde a la alabanza, dejándonos como recuerdo de esta visita un Himno grandioso, que exalta las grandezas de Dios y que resume toda la Historia de la Salvación del hombre: el Magníficat. El cántico se abre con una aclamación: ¡Proclama mi alma la grandeza del Señor! Y continúa con una exaltación de gozo: ¡Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador! Las razones de su alegría las resume María, revestida de sano orgullo al sentirse en las manos de Dios, exclamando con una profunda humildad: El Señor hizo en mí maravillas. Maravillas que provienen de su sí a Dios, que convierte a la «esclava del Señor» en la Madre de Dios. Este es el título mayor de María, aquel que abarca y da pleno sentido al resto de los títulos marianos: «Madre de Dios». ¿Cabe mayor honor en un ser humano?

El pueblo sencillo sabe entender la historia. Por eso, en agosto detiene el tiempo y el trabajo y hace fiesta para celebrar a una mujer excepcional: María de Nazaret que, tras su recorrido en esta vida, vivida como un sí continuado a los planes de Dios sobre ella, es llevada al cielo junto a su Hijo para participar eternamente en su gloria: es la fiesta de la Asunción.

Hoy celebramos que al cielo nos ha precedido la Madre de Dios y ahora ruega por nosotros a su Hijo. Desde el cielo nos contempla una mujer coronada de estrellas y vestida de sol a la que invocamos como Madre. ¡Tenemos una buena abogada!

Todos podemos entonar nuestro propio Magníficat. En cada uno, Dios ha hecho grandes cosas. ¿Agradezco a Dios el regalo de llamar a su Madre, “Madre nuestra”?

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
EL ARTE DE CORREGIR

EL ARTE DE CORREGIR

XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
6 SEPTIEMBRE 2026
La maravillosa carta a los romanos nos deja hoy un mensaje grandioso: la plenitud de la ley es el amor. E insiste: ¡a nadie le debáis nada, más que amor! Uno que ama a su prójimo no le hace daño. En esta perspectiva, se sitúa ese maravilloso gesto cristiano de corregir al hermano. Jesús es claro en su enseñanza: ¡si tu hermano peca, corrígele! El Maestro nos enseña la pedagogía de la corrección fraterna: hay que corregir de «dentro a...
Leer más

SECRETA SEDUCCIÓN

XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
30 AGOSTO 2026
Seguir a Jesús es sentirse seducido por Él. pero ello comporta sufrimiento, incomprensión y a veces, persecución. Así lo refleja el profeta Jeremías en la primera lectura: me sedujiste, Señor, y me dejé seducir... la palabra del Señor me ha servido de oprobio y desprecio a diario. El profeta intenta apartarse de Dios, pero nota en sus entrañas como un fuego que le abraza y le empuja a seguir. El Evangelio de hoy, nos muestra a Jesús camino de Jerusalén....
Leer más
Una pregunta inquietante: ¿Quién decís que soy yo?

¿QUIÉN DECÍS QUE SOY YO?

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
23 AGOSTO 2026
Y vosotros ¿quién decís que soy Yo? La pregunta es directa y sugestiva. Jesús, después de un tiempo conviviendo con sus discípulos les pregunta qué piensan de Él. El Maestro, como buen pedagogo, comienza preguntando de forma indirecta: ¿Quién dice la gente que soy yo? Y los apóstoles responden con respuestas indefinidas: Unos dicen que Juan el Bautista, otros que Elías, o Jeremías, o acaso otro profeta... Pero Jesús, el Amigo, sondea en profundidad a sus amigos y les lanza...
Leer más
Jesús lanza un piropo: ¡Mujer, que grande es tu fe!

UN PIROPO: ¡MUJER, QUÉ GRANDE ES TU FE!

XX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
16 AGOSTO 2026
Mujer, qué grande es tu fe, le dice Jesús a una sencilla mujer cananea, una extranjera, seguramente inmigrante en el pueblo de Jesús. Ella, rompiendo el protocolo y sin sentir vergüenza, reclama un milagro para su hija enferma y Jesús se resiste, ya que no pertenece a su pueblo. Sigue caminando y la mujer gritando detrás. Y los apóstoles para quitársela de encima dicen al Maestro: Atiéndela, que viene detrás gritando. Y el Maestro contesta: Solo he sido enviado a...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es