Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

24 AGOSTO 2025

NO SÉ QUIÉNES SOIS

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS: Is 66,18-21; Sal 116; Hb 12,5-7.11-13; Lc 13,22-30

No sabemos lo que tenemos

La salvación cristiana es universal. Todos pueden incorporarse a ella. Jesús, el Crucificado, es el signo de esta salvación. Él abre sus brazos en la cruz para abrazar a toda la humanidad. En la oferta de salvación cristiana, todas las diferencias culturales, lingüísticas, raciales, etc. no juegan papel alguno.  En el Reino de Dios no hay «derecho de admisión». Sin embargo, paradójicamente, la «puerta es estrecha»

Mientras caminaba hacia Jerusalén, alguien le asalta en el camino y le lanza una pregunta desafiante: Señor, ¿son pocos los que se salvan? La respuesta es sencilla, casi una advertencia cariñosa: Esforzaos en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Ante la pregunta, Jesús no responde con un discurso directo, sino que les hace una exhortación. Así, rechaza el derecho de salvarse por la pertenencia a un pueblo, raza, o herencia familiar. Lo que salva, para Jesús, es la respuesta a Dios en fe y en fidelidad, que son las jambas de esta puerta estrecha.  

La salvación no es un derecho, sino el premio de la gracia a nuestra fidelidad. Algunos piensan que para salvarse basta con pertenecer a la Iglesia, con estar bautizado, con cumplir con las formalidades exteriores: «derecho de herencia». No ven ninguna necesidad de esfuerzo o de compromiso personal. Pero el Señor nos dice: hay últimos que serán los primeros y primeros que serán los últimos. Es una advertencia: ¡tú, que siempre has estado cerca de mí, puedes quedarte fuera del banquete final! Incluso tocar a la puerta y recibir unas duras palabras: No sé quiénes sois.

Y el Maestro parece recrearse en su enseñanza. No sólo te puedes quedar fuera, sino sentir envidia de los que están dentro: veréis a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros estáis fuera… E insiste: vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios… El profeta Isaías nos describe esta gran manifestación: vendré para reunir las naciones de toda lengua… enviaré mensajeros a las costas lejanas que no oyeron mi fama ni vieron mi gloria…  Y algunos comensales de toda la vida, pueden quedar fuera del banquete final. Es un serio aviso.

La Carta a los hebreos nos explica el sentido de esta advertencia del Señor, recordando la tradición familiar: Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, ni te desanimes por su reprensión; porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus preferidos…

Volvamos a la exhortación primera: Esforzaos en entrar por la puerta estrecha… Si las jambas de esta puerta estrecha, que nos adentra en el banquete del Señor, son la fe y la fidelidad, la credencial que nos hace cruzar su umbral es la carta de la caridad: una vida vivida como hijos de Dios, sintiéndonos hermanos. Ser hijos de Dios es un regalo, pura gracia, concedida en Jesucristo. Pero este don se hace tarea para construir una gran hermandad: la fraternidad de los hijos de Dios. Estemos atentos: Cuando todo parece fácil, quizás nos hemos equivocado de puerta… y podemos adentrarnos en el vacío.

Tuit de la semana: La fe y la fidelidad a Jesús es la puerta estrecha de la salvación. ¿Quiero entrar por ella o intento saltar por la tapia de la astucia y la comodidad? 

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Un tesoro bien escondido

UN TESORO DE SABIDURÍA

XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
26 JULIO 2026
El rey Salomón hace una súplica sorprendente a Dios.  Ante la oferta de Dios: Pídeme lo que quieras y te lo daré, responde con palabras admirables: Tú has hecho rey a su siervo... concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal... Continua el relato del libro de los Reyes: agradó al Señor esta súplica... y le respondió: Por haberme pedido esto y no y no una vida...
Leer más
Semilla… y cizaña, siempre van juntas

¡NO METAS CIZAÑA!

XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
19 JULIO 2026
El Maestro sigue con la pedagogía de las parábolas. Hoy nos dice: El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró la buena semilla en el campo... pero al segar se encontró cizaña. Esta parábola está arrancada a la vida diaria de un pueblo agrícola como era el pueblo de Jesús. Aún resuenan en nuestros oídos los ecos de la parábola del domingo pasado: la parábola del sembrador. Todos conocemos al sembrador y sabemos que la semilla...
Leer más
Según la tierra… así el fruto

Según la tierra… así el fruto

XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
12 JULIO 2026
La parábola del sembrador la podemos imaginar cerrando los ojos. Los recuerdos de la catequesis infantil nos prestan las imágenes: un sembrador, la semilla y las diversas tierras donde ella cae: camino, piedras, zarzas, tierra buena. Y podemos dar nombre a cada imagen. El sembrador, es Jesucristo el Señor; la semilla, la Palabra, el mensaje del evangelio; y la tierra en la que cae la semilla, soy yo. Pero aquí la imagen se abre en un abanico de posibilidades: yo...
Leer más
La mansedumbre, la virtud de los fuertes

HABLEMOS DE VIRTUDES

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
5 JULIO 202
Mansedumbre y humildad son dos virtudes en desuso. La primera lectura, del libro de Zacarías, profetiza cómo será la entrada triunfal del Mesías en Jerusalén: relata que será como un rey, justo y triunfador, pobre y montado en una borriquilla... Así lo veremos, siglos después en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén el primer domingo de Ramos. Jesús montado en la borriquilla es una estampa de mansedumbre: no hay caballos guerreros, y las lanzas y espadas son simples palmas...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es