Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

20 ABRIL 2025

SE HAN LLEVADO DEL SEPULCRO AL SEÑOR

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

TEXTOS: Hch 10,34.37-43; Sal 117; Col 3,1-4; Jn 20,1-9

Ver con los ojos del amor

El amor es diligente. El deseo del encuentro con la persona amada da alas a los pies y el corazón corre más a prisa, acortando las distancias. Nos dice san Juan que el amor destruye el temor. María Magdalena, llena de amor, sin miedo a la noche, ha ido al sepulcro el primer día de la semana, al amanecer, cuando aún estaba oscuro… y vio la losa quitada del sepulcro.  La inquietud le embarga y anota el evangelio: echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús, y les dijo: ¡Se han llevado del sepulcro al Señor… y no sabemos dónde lo han puesto!

«Es cosa de mujeres», diría alguno, con la desgana del olvido. Pero Pedro y Juan, los íntimos, movidos por el amor al Maestro, salen presurosos al sepulcro. Seguramente, comentarían con respiración entrecortada, ¿quién habrá robado el cuerpo? o ¿acaso, será verdad lo de la Resurrección? Y el relato evangélico da detalles: los dos corrían juntos… pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llego primero al sepulcro; y asomándose, vio las vendas y el sudario en el suelo… pero no entró.

Juan, el más joven llega primero. Pero no entró. Por cortesía, esperó a Pedro, a quien el Maestro había puesto al frente de su rebaño. Pedro entro primero y reconoce los signos: la losa quitada, los lienzos aparte y el sudario enrollado en otro sitio. Pedro calla y contempla el misterio. Juan entra también y el relato, escueto en su descripción, señala: vio y creyó. El evangelio dice que hasta entonces no habían entendido las Escrituras: que Él había de resucitar de entre los muertos…

Vio y creyó… Los ojos no sólo sirven para ver, sino que delatan la intimidad del que mira. Los ojos de aquellos discípulos son ojos abiertos por el amor al Maestro. Ante el sepulcro vacío, las vendas y el sudario, sus ojos ven los signos de su promesa: ¡Y resucitaré de entre los muertos! Cuántas veces lo había repetido, pero solo ahora comprenden su significado. El «ver» de Pedro y Juan, no abre los ojos de unos visionarios, sino que activa la mirada de unos creyentes: su ver es el «ver de la fe».

La Resurrección de Jesús es el pilar que sustenta nuestra fe. Sin la Resurrección, la fe es absurda. Ya lo dice san Pablo: Si Cristo no ha resucitado, es vana nuestra fe. Y el mismo apóstol, saca las consecuencias de la Resurrección para los creyentes, cuando dice a los colosenses: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allí arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios  

Por la fe en la Resurrección, el grupo de los discípulos se transforma en una comunidad de testigos. Así lo expresa san Pedro en un hermoso discurso, narrado en el libro de los Hechos de los apóstoles: me refiero a Jesús de Nazaret, que pasó haciendo el bien… Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día… nosotros somos testigos de ello…

La Resurrección de Jesús no termina en él. La Resurrección de Jesús precede el resto de las resurrecciones. Por ello hablar del triunfo de Jesús sobre la muerte es hablar de «nuestra resurrección». La Resurrección es la fuente de la mayor alegría.

Tuit del día: La Resurrección es la gran noticia que ha cambiado el mundo. ¿Soy testigo de la Resurrección y llevo la alegría grabada en mi rostro?

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Un tesoro bien escondido

UN TESORO DE SABIDURÍA

XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
26 JULIO 2026
El rey Salomón hace una súplica sorprendente a Dios.  Ante la oferta de Dios: Pídeme lo que quieras y te lo daré, responde con palabras admirables: Tú has hecho rey a su siervo... concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal... Continua el relato del libro de los Reyes: agradó al Señor esta súplica... y le respondió: Por haberme pedido esto y no y no una vida...
Leer más
Semilla… y cizaña, siempre van juntas

¡NO METAS CIZAÑA!

XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
19 JULIO 2026
El Maestro sigue con la pedagogía de las parábolas. Hoy nos dice: El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró la buena semilla en el campo... pero al segar se encontró cizaña. Esta parábola está arrancada a la vida diaria de un pueblo agrícola como era el pueblo de Jesús. Aún resuenan en nuestros oídos los ecos de la parábola del domingo pasado: la parábola del sembrador. Todos conocemos al sembrador y sabemos que la semilla...
Leer más
Según la tierra… así el fruto

Según la tierra… así el fruto

XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
12 JULIO 2026
La parábola del sembrador la podemos imaginar cerrando los ojos. Los recuerdos de la catequesis infantil nos prestan las imágenes: un sembrador, la semilla y las diversas tierras donde ella cae: camino, piedras, zarzas, tierra buena. Y podemos dar nombre a cada imagen. El sembrador, es Jesucristo el Señor; la semilla, la Palabra, el mensaje del evangelio; y la tierra en la que cae la semilla, soy yo. Pero aquí la imagen se abre en un abanico de posibilidades: yo...
Leer más
La mansedumbre, la virtud de los fuertes

HABLEMOS DE VIRTUDES

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
5 JULIO 202
Mansedumbre y humildad son dos virtudes en desuso. La primera lectura, del libro de Zacarías, profetiza cómo será la entrada triunfal del Mesías en Jerusalén: relata que será como un rey, justo y triunfador, pobre y montado en una borriquilla... Así lo veremos, siglos después en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén el primer domingo de Ramos. Jesús montado en la borriquilla es una estampa de mansedumbre: no hay caballos guerreros, y las lanzas y espadas son simples palmas...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es