Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

1 de noviembre 2023

CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE

Solemnidad de Todos los Santos

TEXTOS: Ap 7,2-4.9-14; Sal 23; 1Jn 3,1-3; Mt 5,1-12

Una promesa: ¡todos resucitaremos con Él!

Días de santos y difuntos. Como cristianos, apoyados en la fe y sostenidos por la esperanza, vivimos en estos días unas fiestas profundamente populares: la fiesta de los Todos Santos y el Día de los Fieles Difuntos. Como es tradición, visitamos los cementerios y columbarios, y a nuestro corazón vuelve el recuerdo vivo de los familiares y amigos ausentes. Pero debemos meditar, apoyados en nuestra fe sobre el centro de la celebración de estos días: la resurrección de los muertos.

En tiempos de Jesús, la resurrección era un tema de polémica fuerte entre dos grupos religiosos de su tiempo: los saduceos, que la negaban, y los fariseos, que la afirmaban. Un saduceo, grupo que niega la resurrección, plantea a Jesús una pregunta con trampa: Si una mujer se casa de nuevo después de enviudar, incluso hasta siete veces, ¿quién será su esposo después en la otra vida? Ante el trasfondo de la pregunta, que no es otro que la no creencia en la resurrección, Jesús responde con firmeza: ¡Ciertamente resucitaremos! Pero a los deseos de querer investigar cómo será la otra vida, Jesús dice que resucitaremos como hijos de Dios, y la otra vida será tan distinta y tan nueva, que es mejor evitar comparaciones con la presente. Tan sólo sabemos lo que nos dice el evangelista Juan: veremos a Dios tal cual es.

La fe, sostiene nuestra espera y aviva nuestra esperanza. La resurrección es el punto central de nuestra fe: Si Cristo no hubiera resucitado nuestra fe sería vana, dice san Pablo. El Apocalipsis, en una de sus visiones, nos narra la procesión de resucitados, que será una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lenguas. ¿Cómo poder formar parte de este multitudinario cortejo que se dirige a la gloria?

El evangelio de hoy nos regala una de sus páginas más bellas: las Bienaventuranzas. En el Monte Sinaí, Dios entregó a Moisés las Tablas de la Ley, constituyendo a Israel en el pueblo de su alianza: el pueblo de Dios. Ahora en otro monte, con las Bienaventuranzas que entrega Jesús a sus discípulos, podemos intuir que se constituye otra alianza, otro nuevo pueblo de Dios, más allá de raza y época, que abarca a todos los seres humanos en todos los tiempos: a este pueblo se pertenece si se sigue el espíritu de las Bienaventuranzas.

Si los Diez Mandamientos son normas de conducta para un comportamiento moral correcto, las bienaventuranzas son palabras de felicitación para los que actúan en su vida según el nuevo espíritu que predica Jesús: el espíritu del Reino que él nos trae.

La multitud de los santos, los reconocidos y los millones de santos anónimos, que hoy celebramos, quieren trasmitirnos un claro mensaje: vale la pena vivir la vida de tal manera, siguiendo el espíritu de las bienaventuranzas, para poder así alcanzar un día la felicidad del Reino de Dios. Ciertamente no es un estilo de vida fácil, pero la multitud de santos que lo han conseguido nos invita a intentarlo. Oigamos las palabras de Jesús: si vivimos las bienaventuranzas, aunque seamos incomprendidos, incluso perseguidos: estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Vivir según las bienaventuranzas, es invertir en futuro.

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
La entrañable imagen del El Buen Pastor

¡NADA TEMO! PORQUE TÚ VAS CONMIGO

IV DOMINGO DE PASCUA
26 ABRIL 2026
El pueblo del Señor es un pueblo de agricultores y pastores. La imagen del rebaño, dirigida por las voces del pastor, y a veces a golpes de honda, le es familiar a los judíos. Jesús, gran pedagogo, aprovecha la imagen del pastor para revelarnos la riqueza de su personalidad y mostrarnos cómo es nuestra relación con él: Yo soy como un Buen Pastor y vosotros mi rebaño. Pero, el pueblo que le escucha tiene también experiencia de «malos pastores». El...
Leer más
Le reconocieron al partir el pan

LA CENA MÁS AMABLE

III DOMINGO DE PASCUA
19 ABRIL 2026
Camino de Emaús van dos discípulos. Es una de las escenas más hermosas y evocadoras del Evangelio. A aquellos discípulos que desertan de Jerusalén, el cansancio y el desánimo les empujan hacia la huida. Ellos vivieron junto a Jesús, «el mejor de hombres», el proyecto jamás soñado para el género humano; y le siguieron como al Mesías Hijo de Dios, que anunciaba la Buena Noticia del Reino de los cielos. Y ahora todo se ha venido abajo: Hace ya tres...
Leer más
Discípulos de Jesús o de Tomás

EL IMPERIO DE TOMÁS

II DOMINGO DE PASCUA
12 ABRIL 2026
«Ver para creer», es uno de los slogans de nuestro tiempo: sólo acepto con mi razón lo que tocan mis manos. Pero esto de «ver para creer» es ya una vieja historia. Incluso este dicho está arrancado al Evangelio. Recordémoslo. Jesús ha muerto. Y los discípulos desconcertados se recluyen en un recinto cerrado a cal y canto, como señala el evangelio: por miedo a los judíos. De pronto la tranquilidad de la casa se ve rota por la presencia de...
Leer más
Y resucitó al tercer día…

SÍ, ES COSA DE MUJERES…

DOMINGO DE RESURRECCIÓN
5 ABRIL 2026
Fue, precisamente una mujer, María Magdalena. Aquella de quien nos dice el Evangelio que amó mucho porque se le perdonó mucho. Ansiosa, en la mañana de Pascua, corre al sepulcro. Es la diligencia del amor. El cariño da alas a los pies. Llega y ve el sepulcro vacío. Y vuelve junto a los apóstoles y les anuncia: ¡Se han llevado del sepulcro al Señor! Es cosa de mujeres, dijo alguno. Pero, Pedro y Juan, los íntimos del Maestro salen presurosos...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es