Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

21 DICIEMBRE 2025

EL NOMBRE ENCANTADOR: «DIOS CON NOSOTROS»

IV DOMINGO DE ADVIENTO

TEXTOS: Is 7,10-14; Sal. 23; Rom 1,1-7; Mt 1,18-24

EL NOMBRE ENCANTADOR: «DIOS CON NOSOTROS»

La «palabra dada» ha quedado arrinconada y casi nadie se la cree. Hoy, cualquier negociación, un simple trato de lo más insignificante, debe quedar por escrito, sellado y acreditado; en el fondo se trata de una cuestión de confianza: el ser humano se fía cada vez menos de su semejante: ¡Qué lejos estamos de aquellos tratos que se firmaban con un simple apretón de manos! Todos queremos certificado de garantía, incluso en la amistad.

Dios y el hombre siempre han estado de tratos. Viene de lejos. Dios prometió desde antiguo, después del pecado, que le salvaría. Y el hombre aceptó la salvación. Y comenzó así una cadena de alianzas y, también, una larga historia de rupturas: a la fidelidad de Dios, el hombre respondía con su desconfianza e infidelidad. Y vuelta a empezar: Dios de nuevo busca a su pueblo para atraerlo a su amor y nosotros nos hacemos los distraídos. Es la historia del pueblo de Israel, en el que la humanidad está representada: ¡también tú y yo!

Es tanto el desconcierto que vive el ser humano, esa innata desconfianza, que Dios le dará una señal, una prueba que certifique realmente que cumplirá su palabra. Y el profeta Isaías vaticina que la señal, será desconcertante: una virgen está embarazada y dará a luz un hijo, al que pondrá por nombre Emmanuel. Emmanuel es un nombre que nos llena de consuelo, que nos abre a una esperanza infinita; Emmanuel significa: «Dios-con-nosotros».

Pero en esta historia de siglos, no todo ha sido desconfianza humana. Siempre hubo hombres y mujeres que se han fiado de la palabra de Dios y que no necesitaban pruebas. A este grupo pequeño, pertenecen María y José: ellos son parte de ese «resto de Israel» que confían en las promesas de Dios. Sólo desde una total confianza en Dios se entiende el «sí radical» de María a la propuesta del ángel: Serás Madre del Salvador. Y sólo desde la sencillez espiritual de un alma como la de José se comprende su aceptación del anuncio del ángel: José, hijo de David, no temas acoger a María tu mujer, porque la criatura que lleva en su vientre viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús... José, cumple su papel en la historia de la salvación: aceptar como propios a una madre y su hijo y ofrecerlo al mundo como signo de que Dios cumple su promesa.

El evangelio nos muestra ese difícil momento en el que se cruzan las miradas de María y José: sin papeles, incluso casi sin palabras, ellos firman un pacto de fidelidad entre sí y, sobre todo, con Dios. Ella, ha sido escogida como madre del Mesías; el sencillo José, como el protector de la Madre y del Hijo: los dos tesoros de Dios. Ellos son los protagonistas del signo de nuestra salvación: una virgen concebirá un niño y su nombre será Emmanuel. El será el Salvador del mundo.

Cuando nos pongamos ante el Belén familiar para contemplar la escena, fijemos nuestra mirada y nuestro corazón en los personajes: la grandeza de Dios, hecho Niño; la fidelidad de María, convertida en Madre; la sencillez de José, privilegiado testigo del milagro. La sencillez de un Belén es la imagen que certifica la fidelidad de Dios a sus promesas de salvación: «imagen que vale más que mil palabras».

Contempla el Belén familiar, ponte junto a María y José que esperan. Un Niño va a nacer y sabemos su nombre: «Dios con nosotros». ¿Será tu corazón la cuna?  

Alfonso Crespo Hidalgo


¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Luz en los ojos, claridad en el corazón

OJOS QUE NO VEN….

IV DOMINGO DE CUARESMA
15 MARZO 2026
Un ciego merodeaba en torno a los discípulos de Jesús. Y estos le plantearon al Maestro una pregunta: Señor, ¿quién pecó éste o sus antepasados? Porque era tradición judía de que los pecados de los padres condicionaban la vida de los hijos. El Señor, les explica que ni él ni sus padres. Y aprovecha el momento para impartir otra catequesis. Provoca un milagro, y de forma artesanal: haciendo barro le toca los ojos al ciego y ¡el ciego recupera la...
Leer más
Sólo el agua calma la sed

NO CUALQUIER AGUA CALMA LA SED

III DOMINGO DE CUARESMA
8 MARZO 2026
Hubo una mujer que desafío a Jesús. La conocemos como «la samaritana». Relata el evangelio: Era alrededor de mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: Dame de beber. Así se inicia el encuentro entre una mujer del lugar y Jesús que, dirigiéndose a Jerusalén, se detiene, cansado, en una aldea de Samaria, territorio hostil a los judíos. La mujer queda sorprendida: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?...
Leer más
¡QUÉ BUENO ES QUE ESTEMOS AQUÍ!

EL CIELO PUEDE ESPERAR

II DOMINGO DE CUARESMA
1 MARZO 2026
Abrahán era «amigo de Dios» y Dios hablaba con él como con un amigo, leemos en la Biblia. En un momento de su vida, Dios pone a prueba su amistad: le pide un gesto de confianza:Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, y marcha a la tierra que yo te daré. O lo que es lo mismo: deja tus propias seguridades y fíate de mi palabra; tengo para ti grandes planes: haré de ti una gran...
Leer más
La tentación no es el pecado

NO PODEMOS EVITAR LA TENTACIÓN

I DOMINGO DE CUARESMA
22 FEBRERO 2026
Sufrir la tentación no es pecado, pero caer en ella sí. Por eso en el Padrenuestro rezamos: no nos dejes caer en la tentación. Nadie está libre de ser tentado, pero todos podemos vencer la tentación, con la gracia de Dios y nuestra colaboración. Así lo refleja el evangelio de hoy, en una escena en la que Jesús se presenta cargado de humanidad: Jesús sufre la tentación. El mismo Hijo de Dios, se somete a la realidad existencial de la...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es