
Dicen que existen tantas verdades como personas hay. En esta sociedad donde el relativismo y el egoísmo parecen dominarlo todo, son necesarios creyentes dispuestos a defender su fe, aunque ésta sea rechazada por la mayoría. Porque la verdad es una sola, y prevalece pese a que la mayoría de los que la niegan se esfuercen por destruirla. La verdad nos conduce a vivir con mayor compromiso nuestra fe y a no temer la oposición de quienes no creen.





![El primero y más imperioso [defecto] de todos es el orgullo y su nutrido cortejo: vanidad, amor propio, etc., excesiva propensión a hablar del bien que yo hago – San Eugenio de Mazenod El primero y más imperioso [defecto] de todos es el orgullo y su nutrido cortejo: vanidad, amor propio, etc., excesiva propensión a hablar del bien que yo hago – San Eugenio de Mazenod](https://live.staticflickr.com/65535/40879856353_76b94e98d4_o.png)