Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

10 AGOSTO 2025

ALARGAR LA MIRADA

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS: Sb 18,6-9; Sal 32; Hb 11,1-2.8-19; Lc 12,32-48

Preparados pero no asustados

No temáis… estad preparados. Son palabras de ánimo que el Maestro vuelca a sus discípulos: No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino. Por tanto, no acumuléis bienes en la tierra, haceos un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones…  

Vivimos con una la mirada corta, puesta en expectativas inmediatas: tener éxito, popularidad, alcanzar poder o dinero… Incluso, a veces, nos contentamos con «sobrevivir dignamente». Expectativas y esperas que son deseos o temores y que, lejos de tranquilizarnos, nos inquietan, pues nadie puede garantizar con seguridad el logro de las mismas. Los tesoros que acumulamos en esta tierra, están siempre expuestos al ladrón y a la polilla.

El cristiano, fundamentado en su fe, alarga su mirada más allá de los logros de esta vida. Su expectativa no se cierra en simples acontecimientos o cambios favorables, sino que se abre a la espera de Alguien a quien ama y por quien se siente profundamente amado. Por eso, el futuro para él no es una simple espera de conseguir objetivos a corto plazo, sino una esperanza confiada y serena del encuentro con Alguien que nos aguarda al final y nos ofrece un horizonte de eternidad hacia el que dirigir nuestra mirada. El creyente vive las expectativas terrestres, pero la esperanza que brota de su fe presta a aquellas un sentido y un contenido, para que no degeneren en inquietud angustiosa, sino en esperanza gozosa.

Sin embargo, muchas veces, los mismos creyentes, ajetreados por las inquietudes y preocupaciones que agitan a los demás humanos, no sabemos mostrar ante el mundo «la razón de nuestra esperanza», y privamos a los demás de la orientación que precisan y que muchos secretamente anhelan.

No esperamos los cristianos en un Dios que está allá arriba limpio y lejano, sino en un Dios que actúa en «lo profundo de la vida de cada uno», en el aquí y ahora de cada día, moviendo la historia hacia una meta que sería imposible sin Él. Un Dios que en Jesucristo se acerca a nosotros como consejero fiel y nos advierte: donde está tu tesoro, allí está también tu corazón. No pongas tu corazón en lo efímero, vive la vida anhelando lo eterno, aguardando como el siervo que espera que vuelva su señor de la fiesta para servirle. Si, al volver de improviso, lo encuentra vigilante, el mismo señor lo sentará a la mesa y será su servidor. Y nos advierte el Señor: estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre… No quiere el Maestro «meter miedo en el alma», sino poner cordura en el corazón para trabajar por los bienes que aseguran una vida eterna. Así, la dureza del camino se alivia por la meta prometida.

Para caminar hay que «creer». Abraham fue un caminante hacia lo imposible. Pisó y sudó esta tierra, pero se apoyó en la palabra de Dios: sé de quien me he fiado, exclama el hombre de fe. Y cuando sus fuerzas humanas llegan al límite, aparece la mano amable de Dios para hacer posible lo imposible. Quien cree, espera y ama. Quien espera, valora con realismo las cosas de la tierra, pero no se esclaviza de ellas. El que espera, ama al mundo, pero camina sobre él con el rostro levantado hacia el Señor.

Tuit de la semana: No es bueno caminar, mirando solo al suelo. ¿Sé alargar mi mirada más allá de lo inmediato y aguardar con fe y esperanza la eternidad?


Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
El amor es discreto

EL PERDÓN, LA OTRA CARA DEL AMOR

MIÉRCOLES DE CENIZA
18 FEBRERO 2026
La Cuaresma es una llamada a reconciliarnos con Dios. San Pablo, el perseguido convertido en apóstol, grita a los corintios: ¡Dejaos reconciliar con Dios! Podría ser este el slogan de la Cuaresma que comenzamos. Hoy, Miércoles de Ceniza, la Iglesia nos invita a recorrer cuarenta días, que pueden ser cuarenta momentos de gracia, en los que Dios sale a nuestro encuentro como el Padre de la parábola: buscando al hijo pródigo, que se fue de casa, o corrigiendo al hijo...
Leer más
No he venido a abolir la Ley

LA LEY DEL CORAZÓN

VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
15 FEBRERO 2026
Un mundo sin ley camina hacia la destrucción. El libro del Eclesiástico sentencia: Si quieres, guarda los mandamientos... Dios ha puesto delante de ti fuego y agua, extiende la mano a lo que quieras... Es una hermosa metáfora del gran don que Dios ha dado al ser humano: la libertad. La Ley, los mandamientos del Señor, es uno de los cimientos del pueblo de Israel, junto con el Templo, el sacerdote y el rey. El exilio, privaba al pueblo de...
Leer más
Un poco de luz y un poco de sal

CONDIMENTOS DE LA VIDA: ¡LUZ Y SAL!

V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
8 FEBRERO 2026
En todas nuestras casas hay luz y sal. Pero quizás por el acostumbramiento de encender la lámpara o poner una pizca de sal en los alimentos, no valoramos del todo su función. Jesús ha elegido ya a sus más íntimos colaboradores: el grupo de los Doce apóstoles es ya un equipo consolidado de discípulos. Como Maestro, comienza una lenta enseñanza. Los irá adentrando en los misterios de su Persona y preparándolos para anunciar el Reino de Dios. Seguramente algún discípulo...
Leer más
Mis ojos han visto al Salvador

Mis ojos han visto al Salvador

Presentación del Señor
2 de febrero de 2026
Celebramos hoy una fiesta muy popular. Es tradición en muchos pueblos celebrar el «día de las candelas». Los fieles salen al encuentro del Señor con velas en sus manos para alumbrar la llegada del Mesías. Las candelas, que aún se encienden en muchos de nuestros pueblos, especialmente en la Axarquía alta, son un rescoldo de esta tradición. El anciano Simeón está en los aledaños del templo, expectante ante la llega del Mesías. Él lo reconoce en la sencillez de aquella...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es