Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

Domingo, 12 de Noviembre de 2017

Centinelas de la mañana

XXXII Domingo del Tiempo Ordinario

TEXTOS: Sab 6,12-16; Sal 62; 1Te 4,13-17; Mt 25,1-13

«Velad, porque no sabéis ni el día ni la hora».  Con este consejo concluye Jesús una de sus parábolas sobre la actitud del creyente ante la muerte, la parábola de las diez doncellas que esperan al esposo.

Jesús, en la claridad de su pedagogía nos presenta la actitud ante el momento final de la vida. Y lo hace poniendo un ejemplo de bodas. Y no es casualidad. La muerte para los creyentes es un encuentro con Dios, y los místicos entendían la muerte como unos desposorios definitivos con el amor de Dios. La muerte es un abrazo de Dios a la debilidad del hombre.

Y Jesús nos quiere dejar claro dos cosas: primero, que la muerte llega; para todos nosotros la muerte es siempre una «muerte anunciada». Aunque nos sorprenda la muerte del joven, el accidente imprevisto, todos tenemos la certeza de que un día la muerte será el final de esta vida. Y segundo, que lo importante es analizar cómo nos estamos preparando para encontrarnos con ella. Si la muerte va a venir, no podemos esconderla, mirando para otro lado.

El creyente, aunque viva el lógico miedo a lo desconocido, no puede vivir la muerte con la desesperación o la amargura de entenderla como un final definitivo. Para el creyente la muerte es el paso a otra vida, y el reencuentro definitivo con Dios. Y ese momento en la vida de cada uno, nos puede sobrevenir encontrándonos preparados o desprevenidos. De aquí las dos actitudes de las doncellas de la parábola: cinco prudentes, que esperan al esposo con la lámpara encendida y que al llegar entran al banquete de bodas; cinco necias que al llegar el esposo han ido a comprar aceite para sus lámparas, y que al llegar encuentran la puerta cerrada. Intentan al final entrar, pero el esposo les recrimina: «Os aseguro que no os conozco».

Situémonos dentro de esta parábola: todos nosotros estamos invitados al banquete del Reino, Jesús es el esposo que nos convoca. Dios invita a todos, pero deja a nuestra libertad, deja en nuestras manos el que formemos parte del grupo de invitados prudentes y prevenidos, haciendo el bien y practicando la justicia del amor a Dios y a los hermanos;  o bien integrándonos en el grupo de invitados necios y despreocupados, que pasan la vida «como si Dios no existiese», negando el amor de Dios y el amor fraterno.

A mi libertad y responsabilidad se encomienda la posibilidad de entrar en el Reino de los cielos, o quedarnos a las puertas con esa terrible respuesta de Dios: «no te conozco». Mi muerte es una muerte anunciada. Pero yo puedo convertirla simplemente en la entrada a un banquete que Dios me tiene preparado.

 

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Unos magos con «buena estrella»

¡HEMOS VISTO SU ESTRELLA!

EPIFANÍA DEL SEÑOR. DÍA DE REYES
6 ENERO 2026
El evangelio de hoy parece arrancado a un cuento. Casi nos suena a leyenda oriental: Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo». Hasta aquí, el relato del evangelio. Luego, la piedad popular ha completado la escena. Los Magos son tres: uno blanco, otro amarillo y otro...
Leer más
VINO A SU CASA Y LE CERRARON LA PUERTA

ELOGIO DE LA SABIDURÍA

II DOMINGO DE NAVIDAD
4 ENERO 2026
El sabor de la Navidad está aún en nuestros labios. Hemos comenzado un año nuevo bajo la protección de María, Madre de Dios y Madre nuestra. Mañana noche, volveremos a la inocencia de nuestra niñez, esperando el regalo inesperado de la noche de Reyes. Y en medio, se ha colado este Segundo domingo después de Navidad.  Casi siempre, en las lecturas de los domingos ponemos nuestra atención en el Evangelio. Como el relato evangélico de hoy lo proclamamos ya el...
Leer más
A PESAR DE LAS GUERRAS… UN PRÍNCIPE DE PAZ

A PESAR DE LAS GUERRAS… UN PRÍNCIPE DE PAZ

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS
1 ENERO 2026
Contemplar el rostro de Dios es fuente de paz. En la primera lectura de hoy, Dios revela a Moisés la fórmula con la que bendecirá a los hijos de Israel: El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. Al Señor te muestre su rosto y te conceda la paz. Ver el rostro del Señor, colma de paz. Hoy, la Iglesia celebra, en este domingo, a María Madre de Dios y la...
Leer más
Jesús, María y José: una familia en apuros

LA FAMILIA ES UN TESORO

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA
28 DICIEMBRE 2025
Matar a un niño es matar un ruiseñor, matar la esperanza. José, cuando el rey Herodes tiene ya en su mente y en su corazón una estrategia para liquidar al Niño, recibe un soplo divino: Coge al Niño y a su Madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. Herodes, en su vanidad, tiene un corazón egoísta y miedoso. Teme que surja un Rey que le pueda hacer sombra....
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es