homilias

4 de noviembre de 2018

Con todo el corazón, con toda el alma

XXXI del TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS: Dn 6,2-6; Sal 17; Hb 7,23-28; Mc 12,28-34

XXXI del TIEMPO ORDINARIO - Con todo el corazón, con toda el alma

“Escucha., Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Seño tu Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas tus fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria; se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado…” Con estas bellas palabras se dirige Moisés a su pueblo, en aquella larga peregrinación por el desierto, que se convirtió en una auténtica catequesis para el pueblo que sale de Egipto y vuelve a la tierra “que mana leche y miel”.

Moisés, el caudillo de aquel pueblo, perseguido y desterrado, pero que ahora en un “éxodo grandioso” vuelve a la tierra prometida, recuerda a la muchedumbre, cuál es la primera ley de aquel pueblo elegido: “Amarás a tu único Dios”. Pero este Dios Liberador, se manifiesta como un Dios celoso del amor de los hombres: no sólo reclama ser aceptado como el único Dios, sino que también reclama ser amado con un amor exclusivo: “con todo el corazón, con toda el alma, con todo el ser”.

Y se recomienda, que este mandamiento primero, pase de generación en generación, de padres a hijos, como la mejor herencia: “las palabras que hoy te digo, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado…” 

Jesús muchos siglos después, como el nuevo y definitivo Moisés, que nos conduce de la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios, recoge aquella recomendación del Antiguo Testamento, y recuerda en su Evangelio, ante la pregunta de un letrado: “¿Qué mandamiento es el primero de todos” , las mismas palabras de Moisés: “Escucha., Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor; amarás al Seño tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. Pero el Maestro puntualiza, diciendo que Él nos trae otro mandamiento, que completa al de Moisés: “El segundo mandamiento es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.  Y sentencia: “no hay mandamiento mayor que estos”. En estos mandamientos estamos “tocando con los dedos de la fe” la gran revelación de Dios: Dios es un Dios, que no debe ser temido, sino que pide ser amado: Y ser amado “con pasión”: con todo el corazón, con toda el alma, con todo el ser. 

Es el amor la cumbre de la revelación de Dios. Dios es un misterio de amor. Un misterio que tímidamente se revela ya en el Antiguo Testamento: un Dios que ama y reclama amor. Un misterio que llega a su cumbre en el Nuevo Testamento: “tanto amó Dios al mundo que nos entregó a su propio Hijo”. Y el Hijo de Dios, siguiendo el consejo de Moisés, nos recuerda de generación en generación, que estamos llamados a “amarnos unos a otros como Dios nos ama”. Esta es la suprema Ley y la síntesis de las enseñanzas de todos los profetas.   

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

II domingo del Tiempo Ordinario
20 de enero de 2019
Caná de Galilea sería una aldea perdida en el olvido, si en ella no se hubiese dado un milagro: el primer milagro de la vida de Jesús. Un milagro que surge por una recomendación muy influyente.  Es un pasaje muy popular del Evangelio. Todos lo recordamos: María de Nazaret es invitada a una boda en la aldea vecina de Caná; seguramente es la boda de un pariente. Y María, se hace acompañar por su Hijo. Y la Madre, contemplando al...
IIIº Domingo de NAVIDAD: El Bautismo de Jesús
13 de enero de 2019
La escena ha sido objeto de bellos cuadros: Juan el Bautista en la orilla del Jordán, predicando a sus seguidores y largas colas que se acercan para ser bautizados. El profeta, revestido de piel de camello, no cesa de anunciar que el Reino de Dios está inminente, que el Mesías Salvador está ya en medio de su pueblo. Y a lo lejos, se acerca, confundido entre el pueblo sencillo, como uno más de la cola, Jesús de Nazaret. Aparentemente, un...
Solemnidad de la EPIFANÍA del Señor
6 de enero de 2019
  Con nuestra mentalidad del siglo XXI, casi nos suena a leyenda oriental. Una estrella revela a unos Magos: «¡ha nacido el Salvador!». Luego, la piedad popular ha completado la escena. Los Magos son tres: uno blanco, otro amarillo y otro negro ¡Qué colorido! Es el resumen de las razas humanas. Todas, ya desde el inicio están invitados a contemplar al recién nacido Hijo de Dios, al Mesías Salvador. Los pastores acaban de irse. Qué maravilla de nacimiento ¡sin exclusivas...
Santa María, Madre de Dios. Jornada mundial de la Paz
1 de enero de 2019
  “A Belén, pastores...” El canto popular ha inundado nuestras celebraciones. Aquellos sencillos hombres fueron testigos asombrados del mayor de los milagros: ellos contemplaron, los primeros, con asombro el “primer portal de Belén”. El último domingo del año, la Iglesia nos ofrecía la contemplación de la familia. El primer día del año, la Iglesia lo dedica a María Madre de Dios, adornándolo con la Jornada mundial de la paz. Familia, maternidad y paz no son palabras ajenas.  "Encontraron a María,...