Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

20 de agosto de 2023

UN PIROPO: ¡MUJER, QUÉ GRANDE ES TU FE!

XX Domingo del Tiempo Ordinario

TEXTOS: Is 56,1.6-7; Sal 66; Rom 11,13-15.29-32; Mt 15,21-28

Jesús lanza un piropo: ¡Mujer, que grande es tu fe!

Mujer, qué grande es tu fe, le dice Jesús a una sencilla mujer cananea, una extranjera, seguramente inmigrante en el pueblo de Jesús. Ella, rompiendo el protocolo y sin sentir vergüenza, reclama un milagro para su hija enferma y Jesús se resiste, ya que no pertenece a su pueblo. Sigue caminando y la mujer gritando detrás. Y los apóstoles para quitársela de encima dicen al Maestro: Atiéndela, que viene detrás gritando. Y el Maestro contesta: Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel… y esta mujer es extranjera. Pero la fe insistente de la mujer desborda la ley misma de la salvación. Y Jesús accede, le concede lo que pide, a pesar del asombro de los asistentes.

Profundicemos en la escena. Jesús, como de costumbre va caminando con sus discípulos, explicando la Buena Noticia del Reino de Dios: la salvación de los hombres está cerca. Los apóstoles y los judíos en general, por supuesto, entienden que la salvación va a ser sólo para  los de su mismo pueblo. Tienen una visión muy reducida de la salvación: sólo se salvan los paisanos, los judíos. Y de pronto irrumpe en la escena una mujer extranjera, una cananea, una ciudadana emigrante de segundo orden, reclamando participar también en la salvación. Haz un milagro para mí le grita: ¡Ayuda a mi hija, que tiene un demonio muy malo! Como toda madre, no pide nada para sí.

Y la respuesta primera de Jesús es cortante y distante: ¡No se puede echar el pan de los hijos a los perros! Una respuesta escandalosa y que habría desanimado a cualquiera. Pero una madre, ante la necesidad de un hijo, no se arredra y es capaz de superar todas las barreras y es atreverse con todo… Y la fe confiada de aquella madre, con su respuesta, desarma al mismo Hijo de Dios: ¡Tienes razón, Señor, pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos!

Todos, y hasta el mismo Jesús, quedan desconcertados. Y surge la alabanza de Jesús, como un piropo: Mujer qué grande es tu fe; que se cumpla lo que pides.

De nuevo la fe provoca milagros. Y en esta ocasión la enseñanza es nueva. La fe no corresponde ni pertenece a un pueblo o raza en exclusiva: es una salvación ofrecida a todos los corazones, sin razas ni lenguas, sin historias ni tradiciones. Es una fe abierta a todos los hombres y mujeres de  buena voluntad: Jesús nos ofrece una salvación para todos. 

El Reino de Dios es un reino de puertas abiertas, al que todos estamos invitados. Y, aunque nos parezca difícil la entrada, también tenemos en nuestra tradición popular un dicho que hizo efectivo esta sencilla mujer: ¡La fe, mueve montañas! La fe de aquella mujer cananea movió hasta la misma voluntad de Jesús, el Mesías y Señor.

Cuantas veces, los cristianos, los que pertenecemos al pueblo de Dios, con derechos de salvación, no alcanzamos a tener la calidad de la fe de aquella extranjera. Podemos terminar con una súplica sencilla y sublime, que ya hicieron los apóstoles: ¡Señor, auméntanos la fe!

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
«CONSTRUIR… UN MUNDO FANTÁSTICO»

«DEJAR DE MIRARNOS…»

II DOMINGO DE ADVIENTO
7 DICIEMBRE 2025
El profeta Isaías nos describe poéticamente -leer a Isaías es una gozada- un «mundo fantástico»: el lobo habitará con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito, el ternero y el león pacerán juntos; un niño jugará con la serpiente... Y todos conviven en paz. ¿Es este un milagro posible o un sueño virtual? Juan profetiza el nombre del autor de este milagro y lo señalará con una humildad profunda: detrás de mí viene uno que es mayor que...
Leer más
¡Vigilad y estad despiertos…!

¡ANHELAMOS VER TU ROSTRO!

I DOMINGO DE ADVIENTO
30 NOVIEMBRE 2025
Iniciamos el Adviento, cuatro semanas de espera y esperanza para rememorar la fiesta entrañable de la Navidad. Recorremos este tiempo con el anhelo de contemplar el rostro del Salvador; en la escena de Belén, nos asombraremos ante la máxima expresión de la generosidad divina: Dios se hace hombre y los hombres alcanzamos por gracia ser «hijos de Dios». Nos emparentamos con el mismo Dios. La salvación, realizada en el sacrificio redentor de la Cruz, tiene su inicio en el nacimiento...
Leer más
Mi reino no es de este mundo

HOY, ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO

XXXIV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO. JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
23 NOVIEMBRE 2025
Acuérdate de mí, cuando estés en tu Reino. Esta fue la súplica dramática de uno de los ladrones, crucificados con Jesús. El «buen ladrón», lo ha bautizado la piedad popular. Celebramos el último domingo del Año litúrgico. La Liturgia nos presenta a Cristo como Rey del universo. Si miramos el final de los tiempos solo desde nuestras cortas entendederas, podemos caer en una depresión que nos haga cerrarnos a la luz del porvenir. Pero, si miramos con los ojos de...
Leer más
Hay un final: guiados por la esperanza

LA META ES LA ESPERANZA

XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario
16 NOVIEMBRE 2025
No sabemos ni el día ni la hora. Ha quedado como una sentencia que nos habla del final de los tiempo. La Iglesia no puede dar noticias minuciosas ni respuestas concisas acerca del cuándo y del cómo serán los acontecimientos finales de la historia. La Iglesia alienta nuestra fe y nuestra esperanza, que favorecen una actitud serena y laboriosa ante el presente, que es la mejor manera de preparar el futuro. Esta actitud queda iluminada por las de este domingo....
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es