Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito
  • Inicio
  • Parroquia
    • Saludo Párroco
    • Plan Pastoral
    • El Templo
    • Historia
    • Fotos
    • Economía
  • Actividades
    • Fechas Importantes
    • Grupos Parroquiales
    • Formación adultos
    • Juventud
    • Catequesis Infancia
    • Escuela de padres
    • Caritas
    • Liturgia
    • Pastoral de la Salud
    • Experiencias
    • Espacio Joven
  • Sacramentos
    • Bautismo
    • Confirmación
    • Eucaristía
    • Penitencia
    • Unción de enfermos
    • Matrimonio
    • Sacerdocio
  • Evangelio
    • Homilía Domingo
    • Evangelio del día
    • Escuela de María
    • Santoral
    • Imagen del día
    • Oraciones
    • 3 minutos con Dios
  • Contacto
  • +
    • Enlaces
    • Varios
    • Descargas
    • Boletín Gratuito

homilias

28 de febrero de 2024

ARRANCA TU CORAZÓN DE PIEDRA

IV del TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS: Dt 18,15-20; Sal 94; 1Cor 7,32-35; Mc 1,21-28

Corazón de piedra

«¡No endurezcáis vuestro corazón!», es la súplica divina dirigida a todos los hombres y mujeres, recogida en la belleza poética del salmo 94, que hoy proclamamos en la Eucaristía.

A veces, creemos que nuestra vida de fe es cosa sólo de nuestra razón: «o se cree o no se cree», suele decirse con cierta rotundidad. Y es verdad, creer es fiarse de alguien y se fía uno de quien da razones suficientes para ello. Pero no sólo se trata de razones, se necesita también corazón: cuando un niño coge la mano de su madre ante una amenaza, no ha hecho un razonamiento, simplemente ha unido su corazón al de su madre en un latido común: sintonía que llena de confianza.

En la fe, también entra juego el corazón, No sólo hace falta tener razones para creer, sino que es necesario también unir la voluntad a la razón y decir «quiero creer»: se necesitan «motivaciones para ser creyente». Y la mejor motivación es descubrir la valía de Aquel en quien creemos. El Evangelio muestra la sorpresa de aquellos que ven en Jesús a alguien excepcional: Jesús no enseñaba como los letrados sino con autoridad. Él explicaba la Buena Noticia con obras y palabras: signos y milagros que demostraban su divinidad. Su Palabra seducía y sus gestos y milagros convencían.  Hasta el demonio gritaba: sé quién eres: el Santo de Dios.

La fe más que una pregunta es una respuesta: Dios se me ofrece y se revela como Padre amoroso, que entrega a su Hijo para la salvación de todos y nos envía el Espíritu Santo para guiarnos en los caminos de la vida, con el acompañamiento maternal de la Iglesia. Y a esta iniciativa divina, el hombre responde con la fe, uniendo a su palabra el latido de su corazón: «Dios mío, me fío de ti»; sé que quieres mi bien, experimento que tu paternidad me da fuerza, que tu Hijo Jesucristo el Señor me amó tanto que se entregó por mí hasta la muerte, y que el Espíritu ilumina mi marcha hasta la casa definitiva del Padre: «Yo creo que tú eres Padre, Hijo y Espíritu Santo».

Cuando el corazón se ilumina por la fe, se rompe la lógica de la fría razón: la fe me susurra que Dios me sigue amando a pesar de mi infidelidad; que Jesucristo me perdona setenta veces siete y lo proclama desde la cruz; que la muerte está vencida porque Dios abre la esperanza de la vida eterna. Al expresar nuestra fe, no sólo «movamos las razones», es necesario también «levantar el corazón» y ponerlo a la altura de Dios, en un solo latir. Por ello, el apóstol Pablo en su carta nos pide un corazón bien dispuesto y en orden. Se trata de un corazón que sintonice con el inmenso amor del corazón de Cristo.

+ Leyendo el Catecismo (n. 1814): «La fe es la virtud teologal por la que creemos en Dios y en todo lo que él nos ha dicho y revelado, y que la Santa Iglesia nos propone, porque Él es la verdad misma. Por la fe el hombre se entrega entera y libremente a Dios. Por eso el creyente se esfuerza por conocer y hacer la voluntad de Dios. El justo… vivirá por la fe (Rm 1,17). La fe viva actúa por la caridad (Ga 5,6)».

Tuit de la semana: La fe es la sintonía de dos corazones: el de Dios que me busca y el mío que suspira encontrarle. El de Dios se hizo carne en Jesús, y el mío ¿es de piedra?

Alfonso Crespo Hidalgo

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Homilías anteriores

Loading...
Discípulos de Jesús o de Tomás

EL IMPERIO DE TOMÁS

II DOMINGO DE PASCUA
12 ABRIL 2026
«Ver para creer», es uno de los slogans de nuestro tiempo: sólo acepto con mi razón lo que tocan mis manos. Pero esto de «ver para creer» es ya una vieja historia. Incluso este dicho está arrancado al Evangelio. Recordémoslo. Jesús ha muerto. Y los discípulos desconcertados se recluyen en un recinto cerrado a cal y canto, como señala el evangelio: por miedo a los judíos. De pronto la tranquilidad de la casa se ve rota por la presencia de...
Leer más
Y resucitó al tercer día…

SÍ, ES COSA DE MUJERES…

DOMINGO DE RESURRECCIÓN
5 ABRIL 2026
Fue, precisamente una mujer, María Magdalena. Aquella de quien nos dice el Evangelio que amó mucho porque se le perdonó mucho. Ansiosa, en la mañana de Pascua, corre al sepulcro. Es la diligencia del amor. El cariño da alas a los pies. Llega y ve el sepulcro vacío. Y vuelve junto a los apóstoles y les anuncia: ¡Se han llevado del sepulcro al Señor! Es cosa de mujeres, dijo alguno. Pero, Pedro y Juan, los íntimos del Maestro salen presurosos...
Leer más
El día más oscuro: cuando falta el amor…

LA NOCHE QUE VENCE AL DÍA…

SÁBADO SANTO
4 ABRIL 2026
«Hay dolencias que no se curan sino con la presencia», nos dice el místico san Juan de la Cruz. Las dolencias de amor, reclaman la presencia de la persona amada. No basta ya sus mensajes o sus cartas... hay momentos que el amor reclama el cruce de miradas. El Sábado Santo es el día de la ausencia: ¡No está el Señor! Y si no está él, ¿a dónde ir... a quien buscar... donde colgar nuestra confianza, con quién intercambiar nuestro...
Leer más
Padre… en tus manos me entrego

ECHARSE EN SUS MANOS

VIERNES SANTO
3 de abril de 2026
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su propio Hijo... para que todos tengan vida. Con este razonamiento, Jesús explicaba a Nicodemo, un discípulo nocturno y clandestino de Jesús, pero con ansías de aprender, el sentido de la muerte del Mesías. No se trata de un asesinato ocasional o de una muerte sin sentido, sino de una muerte que se trasformará en una corriente generosa de vida. Pero Jesús es humano, profundamente humano, y en este momento culminante de...
Leer más
1 2 … 5

Parroquia de San Pedro Apóstol (Málaga)

  • Avda. de la Aurora, 8 - 29002 Málaga
  • 952 32 49 16
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

De acuerdo con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), le informamos que los datos aportados no serán incorporados a ninguna base de datos y que sólo serán usados para contactar y responder a las preguntas que se hagan a través de este medio.

Diseño: parroquiaweb.es