
Con todo el corazón, con toda el alma
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?» Esta es la pregunta que aquel escriba, perito en la ley, hizo a Jesús. El Maestro respondió: El

«¿Qué mandamiento es el primero de todos?» Esta es la pregunta que aquel escriba, perito en la ley, hizo a Jesús. El Maestro respondió: El

Los santos son legión. Son tantos los santos y santas anónimos, a lo largo de la historia, que la Iglesia ha querido reunirlos a todos

«La vida está tejida de luces y sombras». Así, es la vida. El pueblo de Israel, en su larga historia de amor y desamor hacia

El afán de los primeros puestos nos tienta a todos. El evangelio de hoy, recoge una escena ridícula, que hasta hace sonrojarse a los que

«No hay nadie bueno, más que Dios», responde el Maestro, ante la demanda de aquel que se le acercó corriendo y le preguntó: Maestro bueno,

«Lo que Dios ha unido…». Conocemos esta máxima evangélica, pero quizás hoy, nos cuenta completarla: «¡que no lo separe el hombre…!». Es verdad que nos

«El bien puede florecer incluso en el campo enemigo». Somos muy celosos de lo nuestro y, cuando nos sentimos cerca de Dios, podemos creer que

«El Señor, sostiene mi vida», confesamos en el Salmo 53. Es un grito de fe: Dios es el único Absoluto, antes que todo y que

«Ante el amigo no hay que medir las palabras». Cuando dos personas dialogan es fundamental que se identifiquen. Cuando el diálogo es franco y leal,

«Hace oír a los sordos y hablar a los mudos», dice el Evangelio, alabando a Jesús, y concluye: ¡Todo lo ha hecho bien! El lenguaje